¿Por qué seguir apostando por un gremio consolidado?

El papel de un gremio que mira hacia adelante 

Construir país hoy no se parece en nada a lo que hacíamos hace 15 años. Antes, el éxito se medía en la capacidad de esfuerzo en mano de obra; hoy, se mide en la capacidad de gestionar información para ser más eficientes, sostenibles y competitivos. 

Como CEO de SICO Software 360, he tenido la oportunidad de ver el sector desde un lente distinto: el de la digitalización. Y si algo he aprendido, es que el progreso individual tiene un techo corto si no va acompañado de una articulación gremial sólida. ¿Para qué sirve un gremio hoy? 

Un gremio como Camacol Antioquia no debe ser solo un punto de encuentro, sino el motor que impulse la transformación técnica de nuestra industria. No se trata solo de representar intereses, sino de construir una plataforma de conocimiento que nos permita responder a lo que Colombia nos exige: 

  • Sincronización tecnológica: La tecnología no puede ser un esfuerzo aislado de unas pocas empresas. Necesitamos que el gremio funcione como un gran laboratorio de soluciones, donde la Inteligencia Artificial y la analítica de datos dejen de ser conceptos lejanos y se conviertan en el estándar de nuestras obras. 
  • Referencia técnica para el país: Antioquia siempre ha sido pionera. Mi visión es que nuestro gremio sea el faro que guíe al resto de las regiones en mejores prácticas, eficiencia operativa y adopción digital. 
  • Unidad ante la incertidumbre: En tiempos de cambio, la mejor defensa es la capacidad de adaptación colectiva. Un sector articulado es un sector protegido. 

Digitalizar para proteger el futuro 

Desde mi gestión en SICO Software 360, mi propósito ha sido claro: digitalizar el sector constructor para lograr un avance sostenible. Pero el verdadero avance llega cuando esa visión se escala a nivel gremial. Al integrar herramientas avanzadas en nuestra cotidianidad —desde la planeación hasta la entrega—, no solo estamos siendo más rentables; estamos garantizando que la industria de la construcción siga siendo el pilar de la economía nacional. 

Estoy convencido de que el futuro de la construcción no se escribe solo con planos, sino con una visión compartida donde la tecnología deje de ser una alternativa y se convierta en nuestro mayor activo para construir el país que todos soñamos. 

Sigamos conversando sobre cómo llevar el sector constructor al siguiente nivel. El futuro nos exige agilidad, y solo lo alcanzaremos si trabajamos unidos con un enfoque claro. 

Sigamos construyendo, desde la estrategia, la eficiencia y la tecnología.